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Libro: El cuerpo nunca miente

Por: Elizberg Ochoa V.

Terapeuta Familiar y de Pareja

el cuerpo nunca miente 00¿Sabes qué dice tu cuerpo cuando te enfermas?

Libro: El Cuerpo Nunca Miente

Autor: Alice Miller, Tusquets Editores.

Es un libro revelador y realmente interesante, la manera en que la escritora, Alice Miller, expresa indirectamente como fue maltratada de niña y, directamente los casos de los escritores que la autora va narrando a lo largo de la obra.

El libro realza el cuarto mandamiento “honrar a los padres”, el cual desde hace miles de años se ha visto como algo de suma importancia para poder vivir y crecer dignamente. Se nos ha enseñado que honrar a nuestros padres es, ante todo, un deber de hijos. Sin embargo, ante estas situaciones la cultura señala que un buen hijo, a pesar de todo, siempre debe respeto a sus padres y ha de procurar ayudarlos en sus necesidades. Es entonces cuando surge la pregunta de cuáles son las consecuencias que sufre nuestro cuerpo al negar nuestras emociones intensas y verdaderas, que, asimismo, nos vienen determinadas por la moral y la religión.

Cada historia de los escritores que narra Alice Miller resulta impactante al darnos cuenta que todos ellos fueron maltratados en su etapa infantil: golpeados, humillados, torturados, abusados, abandonados, etc.; padeciendo una o varias crueldades a la vez. Al crecer, a pesar de haber sido grandes escritores con obras talentosas, fueron adultos llenos de ira, impotencia, desesperación, enojo y un sin fin de sentimientos negativos; el hecho de negar las emociones intensas y verdaderas, repercutió en consecuencias severas sufridas por su cuerpo, ya que todos ellos fueron víctimas de enfermedades cardiacas, cáncer, depresiones que los llevaron a una muerte temprana e incluso al suicidio.

El no revelarse en contra de sus padres, no manifestar abiertamente esas represiones y buscar lo que la autora recalca mucho, un testigo cómplice, que es lo que se necesita para conocer y ayudar al niño que llevamos dentro; fue lo que les hizo falta a los personajes mencionados para atacar esas enfermedades que el cuerpo manifestó como una llamada de atención.

Es mediante una represión masiva y una disociación de sus verdaderas emociones que no pueden venerar y querer a sus padres, porque inconscientemente siempre les han temido. Incluso aunque así lo deseen, son incapaces de desarrollar con ellos una relación distendida y llena de confianza, por lo general, establecen con ellos lazos enfermizos, compuestos de miedo y de sentido del deber que, salvo en apariencia, difícilmente puede llamársele amor verdadero.

Las consecuencias que tiene para el cuerpo la disociación de las emociones intensas y auténticas; son el conflicto causado entre lo que sentimos y lo que nuestro cuerpo ha registrado, y lo que desearíamos sentir para ser personas moralmente aceptadas. Cuando una persona cree que siente lo que debe sentir y constantemente trata de no sentir lo que se prohíbe sentir, cae enferma.

Sigue siendo una regla de vida que todos debemos amar y respetar a nuestros padres, que todo lo que ellos hacen con sus hijos cuando son niños, siempre será por su bien, lo hará ser un adulto educado, responsable, comprometido, pero sobre todo agradecido con ellos por haberlo educado con mano dura para ser gente de bien.

Un niño pequeño no es consciente del daño que sus padres le pueden llegar a hacer y cuando crece, emocionalmente tendrá mucho dolor y sufrimiento. Uno cree que en verdad ama a los padres y así se vive hasta que con la ayuda de terapias o, con suerte, con la ayuda del testigo cómplice, van saliendo todas las cosas que uno no puede recordar, pero el cuerpo registra desde que nacemos lo que hacen y hacemos con él y es entonces cuando caemos en la cuenta que son nuestros padres quienes nos hicieron daño. Lo primero que viene a nuestra mente es… ¿Qué puedo hacer, si son mis padres?.

Los que me dieron la vida y tengo que agradecerlo y además perdonarles todo cuanto me hayan hecho a pesar de haber cometido muchos errores… Pero, ¿Por qué debemos amar, respetar, agradecer y dar lo mejor a quien nos ha hecho tanto daño?.

Es muy importante analizar las situaciones y buscar ayuda para poder salir del autoengaño que uno puede padecer, así como de las enfermedades que aparecen sin motivo clínico aparente que pueden mermar nuestra calidad de vida y llevarnos a morir pronto.

Este libro trata un tema fuerte, porque cuestiona el trato procurado por nuestros padres, cuando hubo desprecio o maltrato, es por la educación que recibimos -llena de moral y religión- que no podemos ver con claridad de donde proceden muchas de nuestras enfermedades. Sólo es cuestión de buscar ayuda para lograr aflorar, interpretar, acomodar y resolver de la mejor manera todos esos registros negativos y obscuros para que nuestro cuerpo no enferme ni requiera de drogas o alcohol para disfrazar cada sentimiento, emoción y pensamiento contrario a lo que en realidad es.