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¿Por qué la Bulimia?

Por Dra. Sandra Niesvizky
Docente en IEFAM
Tel. 5202 8710
www.drasandra.drs.mx

Como todo trastorno de la alimentación, la bulimia obedece a varias causas y manifestaciones diferentes. Hoy quiero hablarte de una experiencia de una paciente mía, es una chica real, una persona de carne y hueso que ha pasado por el proceso terapéutico y es un caso de éxito en la remisión de las conductas y pensamientos bulímicos.
Escuchemos como empezó:

Mi primer acercamiento a los TDA fue en la televisión, luego los vi en revistas. Poco después, en 6to. de primaria (12 años), una de mis mejores amigas me contó que tenía un problema de Anorexia, cuando me contó, me pareció ridículo, ilógico, demasiado complicado. Cuando cumplí 13 años, descubrí que mi hermana mayor de 20 años tenía bulimia, la escuchaba devolviendo en la noche.

En ese lapso de tiempo, mi cuerpo cambiaba (12 años), antes de darme cuenta que mi hermana tenía Bulimia yo había dejado después de 6 años, el ballet, actividad a la que le dedicaba de lunes a viernes, mis tardes y gran parte de mis vacaciones. La presión que sentía de tener un cuerpo delgado que pesara menos de 45 kg terminó haciéndome aborrecer las clases de ballet. Por otro lado, la situación familiar estaba inestable. Papá sólo trabajaba y poniéndole el cuerno a mamá, y mamá estaba furiosa, sintiéndose sola y abandonada con 4 hijos.

Aprendemos los parámetros de “belleza” en la sociedad, en la cultura y en la familia a la que pertenecemos. Aprendemos a manifestar nuestras emociones (permitidas y prohibidas) de la misma forma. Como mujeres, el primer aprendizaje con nuestro cuerpo y con nuestra sexualidad es en la relación con mamá y sus propias vivencias al respecto. Nos comparamos con mamá, con las hermanas, con las amigas, con las modelos, con las actrices… y si NO nos vemos parecidas crece la angustia, la incertidumbre, el miedo a no ser queridas y aceptadas “si no somos….” “¡iguales!”

Subía y bajaba de peso, tomaba todo tipo de clases: piano, natación, baile árabe, el gimnasio. Iba y venía a todo tipo de actividades. El desempeño escolar comenzó a caer y desde ahí empecé a tener atracones de comida. Al entrar a la universidad, tuve mi primer encuentro con la Bulimia. Aquí fue por REBELDÍA por DESESPERACIÓN…

Sin embargo, no podemos ser “iguales”… No estamos hechas por hormas… hay mujeres altas y bajas, güeras y morenas, lacias y chinas y flacas, delgadas, llenitas, robustas, gorditas… El cuerpo de la niña al transformarse en mujer, por el efecto de las hormonas, tiende a engrosar la cadera, nos crecen los senos… para poder albergar a nuestra cría… y ahí está el problema… Nuestra cultura, al fetichizar la delgadez… y nombrar y etiquetar como “belleza”, el cuerpo esbelto del JOVEN ADOLESCENTE, está RECHAZANDO LO FEMENINO… ¿Qué queremos “comernos cuando nos atracamos”? Nos queremos comer LA DIFERENCIA, LA NO ACEPTACIÓN, EL CORAJE, LA SOLEDAD, LA NO ACEPTACIÓN… Y si lo pensamos bien… eso no es comida…

Surgió en mí una rebeldía que tenía de gritarle al mundo llena de miedo, culpa, e inseguridad, entonces me vomitaba a mí. ¿Qué es eso de vomitarse a uno mismo? Vomitar la inconformidad, las incongruencias, la represión sexual, la represión femenina, el control, la castración… Era un disgusto propio, en contra de mí, por no hablar, de escuchar demasiado a los demás y no confiar en mí. Dos años de mi vida se los dediqué, gasté, dinero y tiempo, me sentía cada vez más mal, más sola. Al principio pensaba que cuando quisiera la dejaba, hasta que llegara al peso que quería. Mis padres se dieron cuenta, y al principio me regañaron y les prometí no volverlo a hacer. La bulimia ya estaba tan fuera de mi control que no pude, en los últimos meses vomitaba hasta 4 veces al día. Faltaba días completos a clase y prácticamente, académicamente, me atrasé esos dos años en la carrera. Se dieron cuenta que con regaños y pláticas no iba a mejorar la situación, así que pedimos ayuda profesional.

La bulimia, una vez que está instalada… Se vuelve como un amante muy celoso… le tienes que dedicar TODOS TUS PENSAMIENTOS…Te la pasas pensando si comes o no comes… si vas a crear un atracón o no… dónde vas a comprar las cosas… qué nadie te vea… dónde vas a comer… dónde vas a vomitar… Si sales o no con tus amigas o amigos, porque seguramente irán a comer o tomar algo y no quieres que te vean… Difícilmente puedes tener novio… porque sería compartir el tiempo DE… la bulimia… tener que decir tu secreto… porque crees que él te va a ver como tú te ves… porque seguramente, no te va a dejar vomitar… y finalmente… porque desconfías… Lo mismo pasa con los papás… se preocupan, se angustian… se enojan… se sienten impotentes… te controlan la comida… las salidas… te hablan… te regañan… te suplican… pero la bulimia gana… HASTA QUE PUEDES PEDIR AYUDA PROFESIONAL…

En específico la terapia me dejó:

° Esperanza de un mejor futuro: sano, equilibrado, gozoso y prometedor.
° Consciencia de ver el entorno con respeto y cariño.
° Responsabilidad de mi vida.
° Conocimiento de mi persona.
° Conocimiento de la vida.
° Verme, reconocerme, reconciliarme y reencontrarme -------> Subir autoestima
° Sentirme apoyada, querida y aceptada.
° Un intercambio desde una parte más iluminada para darle luz a mis partes oscuras.

A todas las chicas y chicos que lean esto, mi deseo es que SE ATREVAN A PEDIR AYUDA, se necesita mucha fuerza para dejar de comer, para vomitar… para dejar de hacer cosas negativas… USEN ESA FUERZA PARA POSITIVO, para COCREAR junto con su terapeuta espacios seguros, de crecimiento, de desarrollo, de aceptación… Revélense… pero ante quienes quieran negar lo que Ustedes son y como Ustedes son… Usen su fuerza para crear un mundo mejor, dónde hombres y mujeres tengamos una vida digna… ¡¡TRABAJEN EN USTEDES!!