Archivo del mes de mayo, 2017

El triángulo del amor

Sternberg, Rotriangulobert. Paidós México

Comenta: Mtra. Gloria Romero Carbajal

Terapeuta individual, familiar y de pareja.

El presente texto presenta en los términos más llanos y sencillos gran parte de la teoría y la investigación que constituyen la base de la psicología amorosa y, a la vez, muestra las implicaciones prácticas de todo ello en nuestra vida diaria. A partir de su propia concepción del amor como interacción de tres componentes –intimidad, pasión y compromiso -, Sternberg se ocupa de la cuestión desde el punto de vista tanto de los cónyuges o amantes como de padres e hijos.

Se apoya y basa en casos de adultos que difieren notablemente en cuanto a edad, entorno y experiencias. De este modo, aunque parte de lo que ha aprendido acerca del tema proceda tanto de libros y artículos como de sus propias investigaciones, está claro que sus intuiciones más sugerentes se basan en la gente que ha conocido, muchas de cuyas historias ha resumido en breves ejemplos.

El resultado es una obra fascinante en cuyo origen no se encuentra tanto el frío interés de un erudito como la pasión de un hombre que ama y comprende a sus semejantes.

La teoría triangular del amor

triangulo verdeEscribe: Mtra. Gloria Romero Carbajal

Terapeuta individual, familiar y de pareja

El psicólogo estadounidense Robert Sternberg (1985) caracteriza el amor en una relación según tres componentes diferentes: intimidadpasión y compromiso:

  1. La intimidad, entendida como aquellos sentimientos dentro de una relación que promueven el acercamiento, el vínculo, la conexión y principalmente la autorrevelación. O dicho de otra forma el afecto hacia otra persona que surge de los sentimientos de cercanía, vínculo afectivo y relación, implica el deseo de dar, recibir y compartir.

 

La intimidad en general es el acercamiento y lealtad mutua en el plano emocional y físico. Por intimidad emocional nos referimos al conocimiento y aceptación mutua de aquellos aspectos emocionales que no suelen ser compartidos de manera pública. Tal vez sólo con algunas amistades, o en terapia. Implica un compromiso diario por conocer y compartir aquellas cosas que preocupan y ocupan a nuestra pareja. Es escucharle con atención, preguntar con interés acerca de su vida diaria y aceptar sus puntos de vista con respuestas que promuevan la apertura al diálogo.

La intimidad física por su parte es saber compartir con amor y placer el cuerpo con el otro, sobre la base de respeto, aceptación y gusto. Se refiere a la dinámica de intercambio coital – erótico en el que cada miembro expresa su afecto, ternura y deseo sexual con su pareja. Implica la aceptación y disfrute del otro tanto en su cuerpo como de sus sentimientos y situaciones que no suele compartir de manera abierta con otras personas.

 

2. La pasión, como estado de intenso deseo de unión con el otro, como expresión de deseos y necesidades, gran deseo coital o romántico acompañado de excitación psicológica.

La pasión se refiere a la sensación de gusto, deseo, “química” que se percibe por el otro. Se puede tener muchas amistades y disfrutar de su compañía; pero la pasión implica un movimiento de acercamiento, erotismo y deseo por el intercambio y gusto sexual con el otro. Es una fuerza de atracción que nos conduce a desear y disfrutar al otro por su cuerpo, su presencia y su expresión afectiva. No todas las personas despiertan esa misma pasión. En este sentido cabe la honestidad y no iniciar una relación de pareja cuando no existe pasión alguna.

Por su parte, la pasión se puede desarrollar cuando nos hacemos responsables del incremento de nuestra capacidad de sentir y disfrutar en todas sus expresiones nuestra vida, tanto por lo que comemos, olemos, vemos, escuchamos, tocamos.

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