Viviendo en la Luz y no en el Caos

Escribió:  Psic. Leticia Trigos Rodríguez

Psicóloga Clínica

Orientadora Familiar y de Pareja

Esp. Terapia Regresiva Reconstructiva.

Esp. Hipnosis Terapéutica.  Violencia Sexual y de Género.

 

Todos hemos sido generadores y receptores de violencia, aunque  bien es cierto el género masculino  la ejerce con mayor facilidad. Vivimos en una sociedad patriarcal, nuestros gobernantes, quienes legislan o imponen las leyes son casi todos del género masculino, también  nuestros líderes, incluso los líderes religiosos y hasta Dios es hombre, por lo tanto son ellos los que tienen el poder y también el poder económico, político y social. La violencia y el poder son una mala combinación y a lo largo de nuestra historia lo hemos podido constatar. Lo que requerimos como sociedad además de vivir en valores  es autonomía, en la medida que la consigamos podremos respetarnos y amar a las personas por quienes son y no por lo que hacen.

Tanto en mi experiencia personal como profesional he podido constatar que el mecanismo de defensa, que siempre sale a flote en los casos de violencia, es la negación. Claro que es a nivel inconsciente, es como mantener la ilusión de que no pasa nada, de que todo se va a componer sin mi intervención, sin que yo haga nada, sin que me mueva en la vida. La negación surge con el propósito de no aceptar la realidad ya que nos resulta demasiado dolorosa y además si la aceptáramos tendríamos que hacer algo, buscar ayuda, disolver un matrimonio o una familia, formar grupos o redes de apoyo,  etc.,  en términos generales movernos. Es  entonces que nos encontramos con una serie de obstáculos llámense  sociales, individuales, culturales, religiosos, económicos, políticos,  creencias  asumidas  a lo largo de nuestra existencia, expectativas no cumplidas,  etc., que nos limitan y que nos impiden enfrentar las situaciones ya de por si dolorosas, pero sobre todo vergonzosas y que nos provocan miedo.  Entonces simple y llanamente se oculta todo, no se puede hablar del asunto, se niega que la violencia sea un problema que nos afecta en alguna o muchas áreas de nuestras vidas, se niegan las situaciones y el daño que se les hace a las familias y a la sociedad. Leer más