Archivo del mes de mayo, 2015

El Dinero y la Pareja

Por: Marissa Sawaya Mansur

Terapeuta Familiar y de Pareja

Diplomada en Danza Terapéutica.

 

Algunas personas dicen que “el dinero y el amor no se mezclan”, pero en los matrimonios o uniones es de vital importancia hacerlo. Los dos deben aportar de manera equitativa y acorde con el salario de cada uno, porque de lo contrario pueden surgir conflictos capaces de acabar con la relación de pareja.

Manejar el dinero en pareja no es fácil y menos cuando durante la soltería no se fue organizado en este sentido. Hoy por hoy, es necesario que hombre y mujer aporten por igual al hogar y dialoguen abiertamente sobre el manejo del presupuesto para evitar la aparición de humillaciones y resentimientos que acaban con la relación. Se pueden tener serios problemas cuando, la pareja no deja bien claro, antes de casarse o vivir juntos, cómo va a ser el manejo de los gastos en el nuevo hogar.

No en vano, uno de los temas más difíciles de manejar en el matrimonio es el del dinero, pues alrededor de éste casi siempre surgen mentiras, resentimientos y hasta humillaciones que pueden  deteriorar la relación. En la mayoría de estos casos, el detonador principal de los conflictos económicos es la falta de una comunicación directa, sincera y clara entre la pareja. Leer más

Mujeres visibles, madres invisibles.

Autora: Laura Gutman

Recomendado por: Vanessa Maillefert

Mtra. En Terapia familiar y de pareja

Orientadora familiar y de pareja

Lic. En Psicología

 

¿Cómo te relacionas con tus hijos? ¿Llevas adelante una maternidad positiva? ¿Les transmites lo que te gusta de su personalidad o te enfocas en lo malo? Los hijos “son aquello que decimos”, sostiene Laura Gutman con mucha razón. Te invitamos a tomarte cinco minutos de tranquilidad y leer un párrafo de su libro “Mujeres visibles, madres invisibles”.

Los niños creen en los padres. Cuando les decimos una y otra vez que son encantadores, que son los príncipes o princesas de la casa, que son guapos, listos, inteligentes y divertidos, se convierten en eso que nosotros decimos que son. Por el contrario, cuando les decimos que son tontos, mentirosos, malos, egoístas o distraídos, obviamente, responden a los mandatos y actúan como tales.  Aquello que los padres  -o quienes nos ocupamos de criar- decimos, se constituye en lo más sólido de la identidad del niño. Leer más

“Estamos Embarazados”

Por: Vanessa Maillefert

Mtra. en Terapia familiar y de pareja

Orientadora familiar y de pareja

Lic. En Psicología

La maternidad es una experiencia maravillosa y las mujeres tenemos el enorme privilegio de ser las principales protagonistas. Nosotras somos las que llevamos dentro de nuestro propio organismo al nuevo ser durante 9 mágicos meses (en la mayoría de los casos), en los que se establecerá una conexión única entre mamá y bebé. Nosotras somos las que daremos luz a un hermoso bebé al que alimentaremos con la leche producida en nuestro propio cuerpo. Desde el momento en que engendramos a nuestro hijo, millones de conexiones y lazos invisibles se irán tejiendo desde el útero y durante toda la vida que sembrarán las semillas de una relación incomparable.

La conexión intrauterina durante nueve meses y el posterior amamantamiento, favorecen de forma natural los vínculos entre madre e hijo. Pero aunque la relación madre y bebé es particularmente intensa durante los primeros meses, el padre o nuestra pareja también puede desarrollar un intenso apego con el bebé de una manera distinta a la madre pero igualmente importante. Esto favorecerá que nuestra pareja no se sienta excluida y paulatinamente se vaya quedando al margen incapaz de competir con el vínculo materno.

Es imposible poder describir con palabras el “torbellino” de sensaciones que puede asaltar el cuerpo y la mente de la mujer embarazada. Compartir nuestro mundo interior con nuestra pareja, hacerla partícipe de nuestros temores y sensaciones, lograrán acercarla al intenso momento que estamos viviendo.

Desde el instante en el que sabemos que estamos embarazadas, esta persona a la que amamos puede y debe ser partícipe de lo que pasa. De ahí que el decir “estamos embarazados” no es “por simple moda.